Por sus condiciones infraestructurales y su historia productiva, los tambos santafesinos se han convertido en el principal elaborador de leche y subproductos lácteos del país

Por sus condiciones infraestructurales y su historia productiva, los tambos santafesinos se han convertido en el principal elaborador de leche y subproductos lácteos del país. Santa Fe es la provincia con mayor cantidad de existencias bovinas radicadas en unidades productivas lecheras, nucleando más del 30% del total nacional. Este distrito constituye la segunda cuenca láctea del país y aporta cerca del 25% del total de leche producida en sus más de 3.800 tambos.
Recientemente, a partir de un informe publicado por la Bolsa de Comercio de Rosario, se ha conocido que la producción lechera ha cobrado una mayor relevancia en términos de generación de divisas, y esto ubica a Santa Fe en un lugar de protagonismo estratégico. El primer semestre del año 2022 fue el mejor desde el 2014 en cuanto a la exportación de lácteos de origen argentino, concretando operaciones por 646 millones de dólares, muy por encima del promedio de 364 millones que pudieron obtenerse en la primera mitad de cada año entre el 2015 y el 2021.
Estos guarismos acompañan el liderazgo santafesino en cuanto al superávit comercial externo nacional: durante el 2021, Santa Fe fue la provincia que mayor cantidad de dólares obtuvo de su balanza de importaciones y exportaciones con un saldo positivo superior a los 12 mil millones, casi duplicando a Córdoba, su inmediata perseguidora, que alcanzó los 6,8 millones.
En Santa Fe, la relevancia de su producción lechera y de su industria láctea fue merecedora de una ambiciosa política de desarrollo del sector centrada en tres ejes fundamentales: financiamiento, infraestructura y capacitación.
En el período 2021-2022, la línea Santa Fe de Pie que ejecuta el Estado santafesino a través del Banco Nación otorgó créditos por alrededor de 1.100 millones de pesos a establecimientos lecheros e industrias lácteas radicados en suelo provincial. De esos fondos, más de un 95% tuvieron por destino la inversión productiva, mientras que menos de un 5% fueron requeridos para capital de trabajo.
La política de financiamiento tuvo además otros dos canales. Por un lado, a través de los fondos coparticipables que gestiona el Consejo Federal de Inversiones (CFI), productores tamberos santafesinos obtuvieron créditos por más de 26 millones de pesos. Por otro lado, las asociaciones y agencias para el desarrollo de los departamentos San Martín, General Obligado y 9 de Julio recibieron aportes por más de 8 millones de pesos que tienen por destinatarios a los productores más pequeños.