Foro Transatlántico por una Cuba Libre 

Parlamentarios de Europa, Estados Unidos y Canadá fundan foro para denunciar la ilegitimidad del régimen cubano, demandar liberación de presos políticos, entre otras medidas.
 Los Parlamentarios reunidos en el Foro Transatlántico por una Cuba Libre 

DECLARACIÓN DE MIAMI
Legisladores europeos y de Las Américas instituimos este Foro Parlamentario
Trasatlántico en solidaridad con el pueblo cubano y con su lucha por el derecho
a vivir en democracia.
Toda persona tiene derecho a la vida, a la libertad de pensamiento, expresión,
manifestación y reunión. Hacemos un llamado a la comunidad internacional para
que actúe en defensa de los derechos humanos en Cuba. Exigimos para Cuba el
libre ejercicio de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos
para el pueblo cubano.
Denunciamos la opresión constante que ha sufrido el pueblo cubano por parte
del régimen comunista y sus consecuencias desestabilizadoras en el resto del
continente. Por casi 63 años, la dictadura ha impuesto un sistema basado en la
exclusión y la discriminación contra cualquier cubano con una expresión
divergente. El totalitarismo ha sumido a la sociedad en una profunda crisis
humanitaria. Urgen cambios democráticos que terminen el apartheid político y
permitan la construcción de un Estado de Derecho en Cuba.
Denunciamos el terrorismo de estado ejercido contra los ciudadanos en Cuba
con el fin de infundir el pánico y mantener el control. El uso excesivo de la fuerza
por partes de las autoridades ha llegado a provocar la muerte de ciudadanos
inocentes como fue el caso de Diurbis Laurencio el pasado 11 de Julio.
Condenamos el uso de la violencia y la militarización de todo un país para
impedir la manifestación pacífica de sus ciudadanos. Alertamos sobre el empleo
por parte de las autoridades de las amenazas, la intimidación, la vigilancia, la
censura, las restricciones a la movilidad, el control de los servicios de
telecomunicaciones, la expatriación forzosa, las detenciones arbitrarias y la
tortura entre otros.
Exigimos la libertad inmediata de los más de 600 prisioneros políticos detenidos
antes y a partir del 11 de julio.
Denunciamos la influencia de régimen cubano en la desestabilización e incluso
el colapso de sistemas políticos democráticos como ha sido el caso en
Venezuela y otros lugares de América Latina.
Nos comprometemos a incidir sobre los poderes ejecutivos de nuestros países
e instituciones para:
• Que denuncien la ilegitimidad del régimen cuyo sistema y representantes
jamás han sido libremente elegidos por la ciudadanía y que apoyen al
pueblo cubano a recuperar su soberanía. Nuestros países e instituciones
democráticas no pueden tratar a los representantes del gobierno que hay
en Cuba como sus pares, sino que deben exigir en cada foro internacional
el derecho a la democracia, el pluripartidismo y las elecciones libres para
el pueblo cubano.
• Que reconozcan a la oposición y la sociedad civil independientes cubanas,
como interlocutores válidos.
• Que dirijan cualquier relación de cooperación económica, asistencia o
ayuda directamente a la ciudadanía y la sociedad civil independiente
cubana, sin intervención del régimen.
• Que interrumpan toda fuente de financiamiento a la maquinaria represiva
del régimen cubano a través del conglomerado de empresas militares y
estatales. Cualquier nación que defienda la libertad, la democracia y los
derechos humanos no puede continuar apoyando la brutal opresión de la
dictadura con políticas de apaciguamiento.
• Que no realicen concesiones unilaterales, ni negocien con el régimen
cubano, sino que exijan la liberación de los presos políticos, el fin de la
represión y el respeto a todos los derechos humanos fundamentales.
• Que apliquen sanciones políticas, diplomáticas y financieras a los
responsables de violaciones graves de los derechos humanos. Cada
gobierno o institución puede hacer uso del mecanismo de sanciones del
que disponga, como las Leyes Magnitski de los Estados Unidos y Canadá
o el Mecanismo Global de Sanciones de la Unión Europea.
• Que exijan responsabilidad social corporativa a las empresas extranjeras
en Cuba para que dejen de enriquecer y servir al régimen cubano por
encima de los derechos humanos de sus trabajadores. Los gobiernos e
instituciones democráticas pueden promover los principios Sullivan que
fueron empleados con éxito para terminar con el apartheid en Sudáfrica.
• Que hagan todo en su poder para garantizar que el pueblo cubano puede
comunicarse con el exterior e internamente sin interferencia del régimen
empleando el acceso al internet, la telefonía celular y cualquier otra
tecnología.
• Que conformen una alianza por la democracia en Cuba y coordinen
acciones de solidaridad en favor de los derechos humanos y la demanda
de libertad del pueblo cubano.
Nos comprometemos a promover los puntos anteriores a través de proyectos
de ley y resoluciones en nuestras respectivas cámaras legislativas, así como a
levantar la voz en nuestras plataformas y en los medios para elevar las voces
del pueblo cubano.
Los cubanos ya trabajan incansablemente, dentro y fuera de la Isla por el
derecho a tener derechos. Necesitan del mundo democrático para no quedar
aislados. Sus ilusiones y sus vidas importan para la construcción de una Cuba y
un continente más libres, justos, prósperos y amantes de la paz.
Cubanos, no están solos.


Miami, 20 de Noviembre de 2021