CIDH: Ortega ha suprimido todas las libertades en Nicaragua

Nuevo informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sostiene que en Nicaragua se ha instalado un régimen de supresión de todas las libertades.

“La concentración del poder por el Ejecutivo ha facilitado que Nicaragua se transforme en un Estado policial, donde el Gobierno tiene instalado un régimen de supresión de todas las libertades”.

Así lo sostiene la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en un reciente informe que aborda la grave crisis política, social y de derechos humanos en el país gobernado por Daniel Ortega.

El informe es publicado de cara a las elecciones generales del 7 de noviembre que se planean realizar, aunque no existan las garantías mínimas de libertad y transparencia, según la CIDH.

Un régimen de supresión

El informe de la CIDH titulado “Concentración de Poder y Debilitamiento del Estado de Derecho en Nicaragua”, cuenta con 70 páginas y fue publicado el jueves 28 de octubre.

En el documento, el organismo internacional refiere que el “régimen de supresión” instalado por Ortega opera mediante el control y vigilancia de la ciudadanía y la represión estatal.

Esta represión es “ejercida desde las instituciones de seguridad estatales y paraestatales avalado por los demás poderes; en concertación con las instituciones de control”, afirma la CIDH.

Asimismo, señala que en Nicaragua “no existe un sistema de pesos y contrapesos, puesto que todas las instituciones responden a las decisiones del Ejecutivo”, a cargo de Ortega desde 2007.

Una muestra de esto es la constatación que hizo la CIDH de la intensificación de la represión a través de la detención arbitraria y criminalización de más de 30 personas.

Entre estas personas, sometidas a los procesos mencionados “bajo cargos infundados y sin las debidas garantías judiciales”, se encuentran 7 precandidatos a la Presidencia de Nicaragua.

Además, la CIDH ha observado la cancelación de personerías jurídicas de 3 partidos políticos y el continuo hostigamiento a las organizaciones civiles, de derechos humanos y la prensa independiente.

Elecciones sin garantías

Para la CIDH, “con estas acciones, el Gobierno busca perpetuarse en el poder mediante la realización de elecciones que no dan las garantías mínimas de libertad, acceso a la información, transparencia y pluralidad”.

Además, alerta que dichos comicios programados para el 7 de noviembre se realizarían “en un contexto de cierre de todos los espacios democráticos y de impunidad estructural”.

Antonia Urrejola, presidenta de la CIDH, ha sido más enfática al señalar que en Nicaragua no existen las condiciones para realizar las anunciadas elecciones generales.

“[…] creemos que no están las condiciones para tener las elecciones con garantías de que sean elecciones libres, transparentes y pluralistas”, dijo en diálogo con la agencia inglesa BBC.

En este sentido, la CIDH recomienda a Nicaragua adoptar las medidas necesarias para la superación de la crisis de derechos humanos mediante el restablecimiento de la democracia.

Esto, debe partir por garantizar las condiciones necesarias para asegurar la realización de elecciones libres, justas y transparentes y liberar a todas las personas detenidas en el contexto de la crisis iniciada en 2018.

Entre ellas, a las personas candidatas a la presidencia, las personas consideradas como opositoras y las personas defensoras de derechos humanos detenidas durante el 2021.

El organismo internacional también pide propiciar y sostener un diálogo efectivo, legítimo e inclusivo con la sociedad civil y restablecer la personalidad jurídica de las organizaciones civiles y de derechos humanos.

Además de poner fin a la impunidad por la violación de derechos humanos e iniciar procesos que promuevan la verdad, la justicia y la reparación a las víctimas de la grave crisis que experimenta el país.

Fuente: servindi