¿Quién es Pedro Castillo, el nuevo presidente electo de Perú? |

¿Quién es Pedro Castillo, el nuevo presidente electo de Perú?

La tarde del martes 15 de junio –en pleno inicio del Año nuevo Andino– acabó el procesamiento y conteo de las actas al 100 por ciento del balotaje electoral que reconoce el triunfo de un humilde profesor rural, agricultor y rondero que supera por una diferencia de 44,058 votos a su contendiente Keiko Fujimori, cabeza de la derecha en Perú.

Pedro Castillo Terrones logró la proeza de vencer de manera limpia y transparente por primera vez a la oligarquía tradicional de poder en el Perú, que desplegó su enorme maquinaria de poder mediático para desatar una de las guerras más inmundas. 

¿Quién es Pedro Castillo? ¿de dónde vino? ¿cómo hizo para vencer? He aquí algunas respuestas.  

Servindi, 15 de junio, 2021.- José Pedro Castillo Terrones nació en la localidad rural de Puña, distrito de Tacabamba, provincia de Chota, en el departamento andino de Cajamarca, que registra 16 de los 20 distritos más pobres del Perú.

Creció como miles de jóvenes andinos, levantándose en la madrugada para ayudar a sus padres antes de ir a la escuela. En Puña solo se podía estudiar hasta tercero de primaria. Para culminar la primaria tuvo que caminar dos horas cada día hasta el distrito de Chugur.

En todas estas décadas la realidad de Puña no ha cambiado y su misma escuela, donde ahora es profesor, no tiene computadoras ni internet.

El lema de campaña que enarboló Castillo y que le permitió conectarse con las grandes mayorías del país fue: “no más pobres en un país rico”. Y este no fue un lema elaborado por una estrategia de marketing.

Castillo conoce muy de cerca los diversos rostros de la pobreza que laceran la vida de numerosas personas. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) el 42 por ciento de la población cajamarquina vive en situación de pobreza monetaria.

Ello significa que el gasto mensual es insuficiente para cubrir sus necesidades básicas alimentarias y no alimenticias.

Pero si se analizan otras carencias en materia de salud, educación y condiciones de vida, el Instituto Peruano de Economia (IPE) apunta que la pobreza dimensional alcanza al 49 por ciento de la población cajamarquina.

Un hombre comprometido

En un contexto donde el Estado peruano brilla por su ausencia las rondas campesinas surgieron como la institución autónoma y democrática para combatir el robo de ganado (abigeato) y la delincuencia.

La palabra «rondas» deriva de “rondar” que es la actividad principal que hacen sus miembros, principalmente en las noches, para intervenir ante la presencia de personas extrañas o sospechosas en el ámbito comunal.

Progresivamente, las rondas se convirtieron en verdaderas autoridades, y así como juzgaban a los abigeos comenzaron a impartir justicia en la comunidad. De esta manera obtuvieron reconocimiento legal y constitucional en su función jurisdiccional.

Curioso, inquieto, Pedro Castillo no podía estar ajeno a la actividad rondera. Incluso llegó a ser dirigente nacional de la organización de rondas campesinas.

Pero su compromiso social lo condujo también a avanzar en la actividad magisterial desde su labor de docente de primaria y también política.

Cuando Alejandro Toledo representaba una esperanza de reivindicación para los sectores más excluidos Pedro Castillo integró el comité de Cajamarca del partido Perú Posible, partido por el cual postuló –sin suerte– a la alcaldía de Anguía en 2002.

Posteriormente fue presidente del Comité de Lucha de las bases regionales del sindicato de trabajadores de la educación (SUTEP). Alcanzó notoriedad nacional por ser el principal dirigente en la huelga magisterial de 2017 que paralizó las actividades durante 75 días.

Un sector afirmó que representaba al Conare, una facción radical en la que habrían miembros vinculados al Movadef, brazo político de Sendero Luminoso, pero él se presentaba como presidente del Comité de Lucha de las Bases del Sutep.

Luego, Pedro Castillo formó la Federación Nacional de Trabajadores en la Educación del Perú (Fenatep). Como candidato, siempre marcó diferencia de cualquier agrupación terrorista o extremista.

Cuando la prensa lo acosaba por sus supuestos vínculos con Sendero Luminoso el fue enfático en explicar que las rondas campesinas nunca le hicieron el juego a la subversión y si el llevara el discurso subversivo las rondas no se lo permitirían.

Es más, las rondas campesinas cumplieron un rol importante en controlar el accionar de la subversión y el terrorismo. 

Fuera de Cajamarca

Antes de empezar la secundaria, el candidato de Perú Libre trabajó dos años en las plantaciones de arroz en la selva. Al volver, estudió en el distrito de Anguía, junto a su esposa, Lilia Paredes, también maestra.

“Fuimos promoción desde el primer grado de secundaria… Estudiábamos los dos turnos, tarde y mañana. Nos íbamos en la mañana juntos, caminábamos media hora”, relata en el documental. Ahora viven en Chugur y tienen dos hijos.

Como muchos jóvenes provincianos, Pedro Castillo en las vacaciones venía a Lima a trabajar en lo que encontrara. Fue canillita, vendió helados, hizo tareas de limpieza.

En una de sus declaraciones públicas, Castillo se refirió a una persona que cuando el era joven en Lima lo acogió y le brindó consejos para desempeñarse en la capital. 

Se había enterado recién del fallecimiento de su mentor y Castillo –con la voz entrecortada por la emoción– recordó que él le inculcó el valor de la honestidad y le decía “nunca tomes de lo que no es tuyo, así estés de hambre”.

Colegio. Fotos carné de él y su esposa en etapa escolar. Foto: Documental “El Profesor”

Colegio. Fotos carné de él y su esposa en etapa escolar. Foto: Documental “El Profesor”

Fotos carné de él y su esposa en etapa escolar. Foto: Documental “El Profesor”

Perú Libre

Castillo se inscribió en el partido político Perú Libre, partido que lidera Vladimir Cerrón, el 30 de setiembre de 2020, el último día de inscripción para participar en las elecciones del 2021.

En el documental “El profesor”, su esposa asegura que el año pasado varias organizaciones le propusieron postular al Congreso, pero las bases de la Fenatep no quisieron, y pensaron formar un partido de maestros, pero no pudieron lograr las firmas por la pandemia.

Finalmente, encabezó la plancha de Perú Libre, llevando como segundo vicepresidente a Vladimir Cerrón, posteriormente retirado por tener una condena vigente. 

El maestro rural, conservador en aspectos religiosos y familiares, que propone un cambio radical para el país en lo social, político y económico, anunció que de llegar a la presidencia, Cerrón no tendrá ninguna intervención en el Ejecutivo. “Acá el que va gobernar es Pedro Castillo”.

Uno de los temas de mayor controversia sobre sus propuestas fue el Programa e Ideario elaborado por Cerrón Rojas presentado ante al Jurado Nacional de Elecciones antes de la pandemia.

Uno de los filones críticos de ambos documentos es su adscripción al “marxismo-leninismo” y el “mariateguismo” entendidos de una manera dogmática y propuestas generales que no aterrizaban en lo que significaría un plan o programa de gobierno.

Pedro Castillo tuvo el acierto de elaborar otro documento, denominado: Perú al Bicentenario: sin corrupción, de 17 páginas, donde resume algunas de sus principales medidas para lo que serían sus primeros 100 días de gobierno.

Plan de gobierno de Pedro Castillo para los primeros 100 días de su gobierno. 

Sin duda, uno de sus principales rasgos de Castillo Terrones es su apertura política. Ha tendido puentes con diversas organizaciones de la izquierda como Juntos por el Perú, Nuevo Perú, y ha reforzado su equipo técnico con cuadros políticos y técnicos de diversa procedencia e independientes.

Quizás una de sus primeras y más publicitadas alianzas fue con Modesto Montoya, quién articula a los científicos del país en el Perú y el extranjero. Con él anunció el compromiso de crear el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Luego de la primera vuelta electoral, se ha reunido con sectores empresariales, diplomaticos como el embajador de la Union Europea, la asociación de municipalidades del Perú, gremios laborales y muchos otros sectores sociales a los que convoca a desarrollar un gobierno popular y democrático.

Finalmente, cabe resaltar que una de sus propuestas principales es elaborar una nueva Constitución Política del Perú que reemplace la constitución fujimorista de 1993 y cambiar el modelo neoliberal que ha privatizado y cercenado derechos esenciales como la salud y la educación.

Fuente: servindi