Leonardo Boff: «El ser humano es la gran amenaza de la vida de la Tierra»

Leonardo Boff: "El ser humano es la gran amenaza de la vida de la Tierra"
Leonardo Boff: «El ser humano es la gran amenaza de la vida de la Tierra»

«La teología tiene que hacer una opción por los pobres, a favor de la justicia y de la libertad. Y dentro del ‘gran pobre’, hay que poner al grandísimo pobre que es la Tierra, la más violada, la más perseguida», dijo el brasileñoBoff confirmó lo que era un secreto a voces: que Francisco le consultó antes de escribir Laudato Si. «Le escribimos con la carta de la Madre Tierra, y nos pidió documentación para ese maravilloso texto», resaltó.Daniela Cannavina (CLAR): «Apostamos por una ciudadanía con conciencia responsable, trabajando juntos en red, por una esperanza común, con la participación laical y el reconocimiento efectivo de la mujer»José Manuel Vidal: «A veces se escupe a los profetas de la frontera, y tú te has mantenido firme, dándonos esperanza en momentos de negra sombra»Consuelo Vélez: «El sistema patriarcal explota y subordina a la tierra, y también a las mujeres»

Vuelve a ver aquí el webinar ‘Hacia una ecología integral’

«Estamos de cara a una situación en la que la humanidad se encuentra en una encrucijada. El ser humano es la gran amenaza de la vida de la Tierra. De la ecología depende la vida o la muerte». El teólogo brasileño Leonardo Boff trazó anoche un relato sombrío y esperanzado del futuro de la humanidad, y de la Madre Tierra, durante la presentación mundial de ‘Una ecología integral’, editado por Khaf.

Una presentación mundial, emitida por la Fundación Edelvives y Religión Digital, con el apoyo del Boston College y la Confederación Interamericana de Educación Católica, (CIEC), y que contó con la participación del director de RD, José Manuel Vidal; las teólogas Consuelo Vélez e Isabel Gómez Acebo; el secretario general de CIEC, Óscar Pérez Sayago; y la secretaria general de la CLAR, Daniela Cannavina, moderados por el director de la Fundación Edelvives, Juan Pedro Castellano.javascript:false

«Todo está interconectado, interligado. De la Ecología depende nuestra vida o nuestra muerte. Lo dice el Papa en Fratelli Tutti: o nos salvamos todos o nos condenamos todos», subrayó Boff, uno de los maestros de la Ecoteología, que defiende que «la teología tiene que hacer una opción por los pobres, a favor de la justicia y de la libertad. Y dentro del ‘gran pobre’, hay que poner al grandísimo pobre que es la Tierra, la más violada, la más perseguida».

El Papa consultó a Boff

“Este pequeño libro es un intento de cómo pasar de una civilización de violencia a otra de unidad. El Papa leyó la primera edición, y muchos elementos que están en FT están aquí dentro”, desveló Boff, quien pese a todo se mostró esperanzado: “Dios, que es un apasionado de la vida, no va a permitir que nuestra vida pueda desaparecer tan miserablemente (…). Que no nos quiten la alegría de la esperanza en un nuevo tipo de sociedad, de tierra, de humanidad, hay que rescatar los derechos del corazón”. 

Boff confirmó lo que era un secreto a voces: que Francisco le consultó antes de escribir Laudato Si. «Le escribimos con la carta de la Madre Tierra, y nos pidió documentación para ese maravilloso texto», resaltó.

“Dios, que es un apasionado de la vida, no va a permitir que nuestra vida pueda desaparecer tan miserablemente (…). Que no nos quiten la alegría de la esperanza en un nuevo tipo de sociedad, de tierra, de humanidad, hay que rescatar los derechos del corazón”

“La Tierra no se aguanta: el Papa en LS lo dice claro: es mentira pensar que la Tierra tiene recursos infinitos«, añadió, señalando que Fratelli Tutti «es más radical, porque el Papa confronta dos paradigmas: el del ser humano como dueño de la naturaleza y el de ‘todos hermanos’. Porque la naturaleza no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la naturaleza». Un imperativo categórico, el de cuidar de la tierra sagrada, que ya aparece en el Génesis, y que no hemos llevado a cabo. «El hombre se ha convertido en el Satán de la Tierra. El ser humano es la gran amenaza de la vida en la Tierra«.

Por ello, aclaró Boff, «o hacemos este cambio para reconocernos todo como hermano o no vamos a salvar la vida de la tierra ni un futuro para nosotros ni para nuestro querido planeta. El Papa lo compone como un sueño de una fraternidad sin barreras».

Hemos roto el pacto con la naturaleza

«Hasta ahora la Tierra nos daba todo: ahora somos nosotros los que tenemos que ayudar a la Tierra, porque ella no aguanta más (…). Hemos roto el pacto con la naturaleza, y de ahí vienen la injusticia y la muerte», finalizó Boff, quien clamó por un futuro distinto. «Hay que inventar otra sociedad post-coronavirus (…). Cambiar de hábitos, hacerlos más amigables, de cuidado, con manos entrelazadas, no es el dedo que señala, sino la que cuida la vida y su misión».

Antes de Boff, Castellano presentó a cada uno de los intervinientes en el diálogo previo, que trazaron sus opiniones sobre el cuidado de la casa común, Laudato Si y el papel de la educación, los medios de comunicación y los creyentes en la construcción de un nuevo planeta, de una nueva humanidad. Así, Gómez Acebo vinculó Laudato Si con el libro de Boff. «Muchos hemos visto su mano, y su apuesto por la melodía común, con pequeños gestos cotidianos que potencian la convivencia».

Por su parte, Daniela Cannavina, secretaria general de la CLAR, apuntó a la Amazonía «como un nuevo sujeto» que admirar, que cuidar y donde vivir. «Apostamos por una ciudadanía con conciencia responsable, trabajando juntos en red, por una esperanza común, con la participación laical y el reconocimiento efectivo de la mujer».

José Manuel Vidal quiso agradecer el trabajo inmenso de Boff por la Iglesia y por la Tierra, pese a los ataques directos de la más alta jerarquía: «Sodano le llamó públicamente traidor». «Gracias por tus libros, pero sobre todo gracias por esa militancia que no te ha escupido», subrayó el director de RD, quien lamentó cómo «a veces se escupe a los profetas de la frontera, y tú te has mantenido firme, dándonos esperanza en momentos de negra sombra».

Sobre el papel de los medios, Vidal subrayó que no puede haber cuidado de la casa común si los medios no se implican, aunque lamentó que «los medios se han convertido en auténticos negocios, perdiendo su característica fundamental: su servicio al bien común», y animó a «una de las revoluciones que tiene pendiente la Iglesia en sí misma: alentar medios distintos y libres, aunque sean deficitarios».

La teóloga Consuelo Vélez destacó cómo Boff, al igual que Laudato Si, aterrizan en la realidad, «porque si un texto no tiene una recepción, es letra muerta». ¿Dónde lo hace? «En los pobres y desde los pobres. ¿A quién se le niega el derecho a tener agua? a los pobres. Nunca como en la pandemia hemos visto que hay derechos que no son para todos».

Por eso, añadió, «es tan necesaria la educación integral, que ponga rostro y nombre, porque las palabras crean realidad». «Los pobres son maestros de una ecología a la que no damos importancia. Prácticas que van más allá de unos decretos», añadió Vélez, quien reivindicó el ecofeminismo, porque «el sistema patriarcal explota y subordina a la tierra, y también a las mujeres». Porque «la Iglesia no la hace solo el Papa, la hacen nuestras mentalidades, nuestras formas de pensar y de actuar».

Finalmente, Óscar Pérez Sayago apostó por presentar la ecología como un tema integral en la educación, pues «es en las escuelas donde los niños aprenden a relacionarse, a convivir». «Desde la escuela católica queremos partir del principio de que el futuro depende de nosotros. Podemos ser significativos».

«Hay personas que se vuelven ambientalistas a tiempo completo, pero se olvidan de las personas que vivimos en ese mundo. Debemos asumir riesgos, también desde la educación«, concluyó Sayago, quien animó a que «profecía y educación se unan en un desafío común», más evidente que nunca en estos tiempos de pandemia.