POBRE CUBA: la homeopatía inmuniza contra el coronavirus El régimen está aplicando y promoviendo el producto homeopático PrevengHo-Vir como supuesta solución contra la COVID-19

Mientras que en el resto del mundo no se halla cura ni consuelo para la epidemia que ha provocado el nuevo coronavirus, en Cuba la homeopatía se ha erigido como la alternativa que “todo lo puede”, tanto que, según la periodista Fátima Rivera Amador, del Sistema Informativo de la televisión cubana, “en Vuelta Abajo logró inmunizarse, en una primera etapa, alrededor de unas 65 personas residentes en hogares de ancianos y casas de abuelo.”

El reportaje, retransmitido en Caribe Noticias el jueves 9 de abril y agrega que “entretanto, otras ochocientas, identificadas en la provincia como vulnerables, recibieron el medicamento”.

Rivera Amador no es la única que habla de inmunización a través del producto homeopático PrevengHo-Vir, también se puede encontrar la misma información a través de los teléfonos 7838 3350 y 7834 4341, que el Ministerio de Salud Pública ha puesto a disposición de la población.

Según la voz que sale del otro lado de la línea y que dice ser doctora, “las gotas son un tratamiento efectivo porque se probó en humanos, la única diferencia es que no se perdió tiempo en hacer vacunas y se está administrando vía oral”, o sea, que una vez consumidas, “las personas no se enfermarán del virus”.

Lo que provoca preguntarse: ¿qué significa inmunizar, inmunización? “Lograr que alguien o algo no sean atacadas por enfermedades o flagelos”, o sea, que el que recibe un tratamiento de este tipo está exento de contraer la enfermedad contra la cual fue tratado. Entonces, ¿qué implica que una periodista diga en el medio informativo con más difusión de toda Cuba que las personas de la tercera edad que han recibido las gotas homeopáticas están siendo inmunizadas o que una línea de información del MINSAP diga que las gotas homeopáticas son tan efectivas como una vacuna?

Las respuestas se traducirán en más ancianos en las calles, más personas creyendo que no contraerán la COVID-19 y creerán que por ser inmunes no les será tan necesario lavarse las manos, cubrirse la boca y la nariz con una mascarilla o aplicar el distanciamiento social como medidas preventivas.

En el mismo reportaje aparece Isabel, de 86 años, de la Casa de Abuelos que pertenece al área de salud del policlínico, Turcios Lima, en Pinar del Río. La señora está agradecida porque “en estos momentos no estoy sola, los tengo a mi lado”, dice y se comienza a ver el efecto placebo que, algunos temen, tendrán las gotas homeopáticas sobre las personas más vulnerables a la COVID-19.cuba homeopatía inmunidad inmune inmunización coronavirus COVID-19 salud pandemia PrevengHo-Vir

“Preventivo” es el término que han utilizado los médicos que se han consultado para saber qué resultados se pueden alcanzar con las gotas homeopáticas. Así aseguró uno ellos, que prefiere mantenerse en el anonimato, teniendo en cuenta que “están echando hasta cuatro años de prisión a quien dé información sobre el coronavirus, no solo al que desinforme”.

Según explica este mismo especialista en medicina general, “los virus se quitan solos, te ingresan por las complicaciones que trae consigo este nuevo coronavirus y para eso deben estar administrando acitromicina y el oseltamivir que es un antiviral”, asegura a CubaNet, “por lo que mi recomendación siempre será la higiene y el distanciamiento social”.

La homeopatía es un sistema de medicina alternativa creada en 1796 por Samuel Hahnemann basada en la doctrina de “lo similar cura lo similar”, por lo que ¿ya habrá habido tiempo suficiente para aislar el virus y crear la sustancia homeopática específica para la COVID-19?

Mientras los científicos cubanos hablan de una curva infecciosa que podría alcanzar las 4 mil víctimas, el sistema informativo oficial se contradice. Decir que Cuba es un destino seguro en medio de una pandemia está en el mismo nivel de negación que crear la ilusión de inmunidad. Y si tiene responsabilidad la periodista, también lo tienen los editores, los asesores y el director del noticiero porque la información en la televisión no circula sin antes haber pasado por varios filtros de censura.

Favorecer “la estabilidad emocional y la confianza en el sistema de salud de Cuba”, como apunta Rivera Amador, no puede ser sobre la base de la desinformación ni el empeño de hacer más poesía que periodismo. Desinformar no tiene nada de poético y mucho menos de periodístico, como informar no es poner unas líneas telefónicas que permanecen ocupadas y que cuando se logra comunicar, te reciban con voz amelcochada, ofreciendo más aliento que respuestas concretas.