Muere Nikola Tesla

 

El 7 de enero de 1943 fallecía, a la edad de 86 años, el inventor Nikola Tesla, una de las mentes más privilegiadas del siglo XX. Tesla era un enamorado de la electricidad y el magnetismo, y dedicó su vida a crear innovaciones en esos campos. Inventó la corriente alterna, la radio, las bujías y otros muchos adelantos claves para el mundo moderno. A la vez, Nikola Tesla fue un tipo extravagante de vida controvertida que no supo sacar partido a su talento.

En 1875 ingresó en la Escuela Politécnica de la Universidad de Graz (Austria). Durante un año vivió de una beca de la Autoridad Militar Fronteriza. Allí se dedicó compulsivamente a estudiarlo todo hasta la extenuación. Leyó la obra completa de Voltaire, cien tomos en letra pequeña que devoró sin parar hasta el final. En su segundo año, con ayuda de su profesor de Ingeniería Eléctrica, el señor Poeschl, Tesla empezó a pensar en otra solución para los motores de corriente continua, y sugirió que funcionarían mejor con un conmutador y corriente alterna. Poco podía imaginar que este hecho anodino iba a cambiar la civilización.

Podía haber ganado millones, pero eso no estaba en la cabeza de Tesla, quien primero en Nueva York y luego en su laboratorio de Colorado Springs, en el estado de Colorado, desarrolló inventos cruciales, como el radar o la radio que algún día llevarían la información sin cables por todo el globo. El genial científico murió el 7 de enero de 1943, solo y arruinado, en la habitación 3327 del New Yorker Hotel. Nunca se casó. A su funeral asistieron más de 2.000 personas, y varios premios Nobel portaron el féretro. Sus cenizas están guardadas en una urna esférica, su objeto geométrico favorito, en el Museo Nikola Tesla de Belgrado.