Ignacio Montes de Oca: Las maniobra contra el Lavajato en Brasil y la operaración “Puf” en Argentina unidas por un misterioso filántropo: el dueño de Ebay

Las maniobra contra el Lavajato en Brasil y la operaración “Puf” en Argentina unidas por un misterioso filántropo: el dueño de Ebay

junio 20, 2019

Por Ignacio Montes de Oca

Con la colaboración de Claudio Martino en la investigación. (@claudiomartino)

El franco iraní Pierre Omidyar es un hombro afortunado. Nació en Francia en el seno de una familia de emigrados iraníes, pero creció en EEUU en donde se estableció su familia por cuestiones laborales. Se recibió en la Universidad de Tufts como analista de sistemas. Fundó el sitio de comercio online Ebay y supo construir una enorme fortuna, una de las más grandes entre los nuevos magnates nacidos en Sillicon Valley. Su influencia en el periodismo mundial y en la política de algunos países es poco conocida, hasta que comienza a indagarse en sus actividades filantrópicas que mezclan medios y escándalos políticos en Argentina, Brasil y otros países.

La operación “puf” fue un intento del kirchnerismo tardío por destrozar las causas que investigan la corrupción en el gobierno de Cristina Kirchner y usaron para sus propósitos mensajes y documentos judiciales obtenidos mediante métodos poco claros. Recibió su nombre de otra escucha, en la que el ex embajador cristinista en el Vaticano, Eduardo Valdés, anticipaba a un ex funcionario preso la fecha y nombres de los implicados en la maniobra. Y dentro del esa trama, comienza a surgir el nombre del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) como uno de los ejes de la trama.

La intervención del CELS en la operación “Puf” es fácil de comprobar. Su presidente, el periodista y ghost writer castrense Horacio Verbitsky, fue el primero en revelar las escuchas usadas para desacreditar al fiscal federal Carlos Stornelli y la causa “cuadernos” en la que se investigaba una red de sobornos millonaria durante el gobierno del matrimonio Kirchner. Entre 2003 y 2015, Verbitsky y el CELS funcionaron como una organización paraestatal dedicada a reunir información, a veces clasificada, sobre opositores y circularla en los medios afines.

La operación “Puf” contra una causa que hiere de muerte al kirchnerismo, incluyó el uso del falso abogado Marcelo D´Alessio, sus socios excomisarios y un presunto chacarero de apellido Etchebest que a la vez era víctima y asociado de los que los extorsionaban, mientras mantenía vínculos ostensibles con el ex ministro de planificación Julio de Vido, precisamente uno de los arquitectos de la red denunciada en la causa “cuadernos”

.

La operación “Puf” se lanzó por medio del portal “El Cohete a la Luna” dirigido por Horacio Verbitsky y consistió en al menos una veintena de artículos en los que se intentó mantener la veracidad de la maniobra. Al revisar el portal de ese medio online, se descubre que el propio Verbitsky coloca al CELS como uno de los integrantes de su staff periodístico, al nivel de otros periodistas del medio.

Los nombres asociados al CELS y quienes firman notas del “Cohete a la luna”, hacen que el sitio de Verbitsky haya sido tomado desde su creación como un “house organ” de esa institución.

Al revisar las fuentes de financiamiento del CELS, se descubren algunos datos interesantes. Uno de los donantes es el International Planned Parenthood, una organización global dedicada a promover métodos de control de la natalidad. Y la otra fuente es Open Society Foundations.

La Open Society Foundations aportó sumas muy importantes al CELS. Entre 2017 y 2018 le otorgó 90.000 dólares por un programa para investigar la “incidencia desde los Derechos Humanos en los debates sobre políticas de droga con perspectiva latinoamericana”. Un año antes, le donó otros 150.000 dólares para otra actividad denominada “Hacia la adopción del Pacto Global de Migraciones”. Entre 2018 y 2019 le envió al CELS 260.000 dólares para promover el debate sobre “La responsabilidad empresarial en las violaciones de los Derechos Humanos en las dictaduras y en conflictos armados en América Latina”. Y el aporte mas generoso fue el de 1.380.000 dólares sin afectación especifica. Es decir, que dos años la Open Society Foundations le entregó a Verbitsky US$ 1.880.00 lo cual equivale a unos ochenta millones de pesos argentinos en dos años.

La Open Society Foundations es una red fundada por el magnate de las finanzas George Soros junto a Pierre Omidyar para promover una agenda de izquierda, tal como lo explican ellos mismos en la página de la organización. Se definen como adversarios de Donald Trump y sus políticas y fueron donantes frecuentes de las campañas demócratas en EEUU.

Pierre Omidyar usó su fortuna para varios emprendimientos periodísticos de ese signo en varios sitios del planeta. El más famoso es el portal The Intercept, creado por medio de su firma “First Look Media” y junto al periodista Gleen Greenwald.

El sitio fue fundado en Brasil, en donde se estableció Greenwald tras retirarse del staff del diario inglés THe Guardian. Se llevaba consigo una impresionante notoriedad luego de publicar en exclusiva los documentos robados por el ex agente de la CIA Edward Snowden, en donde se revelaban diversas operaciones sucias de los agentes de inteligencia norteamericanos en todo el mundo.

En realidad, el archivo de Snowden había sido adquirido previamente por Omidyar, que en lugar de hacerlos públicos en forma masiva como sucedió con los Wikileaks, prefirió convertirlos en mercancía y administrar su publicación de acuerdo a su plan de negocios. Greenwald y The Guardian fueron los primeros elegidos para hacer públicos los documentos de Snowden. Y se hicieron en una cuidadosa cadencia que sirvió para posicionar al diario y al periodista.

Luego, Greenwald dejó The Guardian para asociarse a su proveedor de información. Es así que nació The Intercept, el medio que siguió revelando documentos de Snowden para hacerse un lugar privilegiado dentro del periodismo de investigación global. Y con la notoriedad que lograba, se reforzaba el prestigio de Greenwald, de su medio y de su staff de periodistas.

Pero lo que se ocultaba, es que por medio de sus fundaciones también habían financiado operaciones de prensa en EEUU o en sitios tan lejanos como Indonesia y África, lanzando noticias de dudosa comprobación para sostener a organizaciones y personalidades políticas de la esfera progresista. Uno de los encargados de esas tareas de procura de datos cruciales fue Robert Lietzke, quien fuera jefe de Snowden y a su vez otro especialista en conseguir información clasificada. Aunque estaba supuestamente enfrentado a su subalterno, Lietzke pasó a ser empleado de las organizaciones de manejo de información de Omidyar.

El negocio del dueño de Ebay fue entonces monetizar la información de Snowden y luego construir una red de obtención de información y medios afines para convertirse en actor del sector progresista.

La gran cantidad de “especialistas” en obtener información clasificada y privada que reclutó sumada a la entrega de fondos a grupos de prensa afines, lo convirtieron en un poderoso personaje de la información global.

El dueño de Ebay también apoyó la iniciativa International Consortium of Investigative Journalists que manejó la difusión de los “Panamá Papers”. A cambio de los 4,5 millones de dólares que donó a ese emprendimiento global de periodismo, obtuvo accesoprivilegiado a los datos que se manejaron antes de que fuesen dados a conocer al público. The Intercept usó esa información para desfavorecer a los políticos contrarios a su agenda política y omitió mencionar datos que involucraban a los políticos que apoyaba.

En la Argentina, tuvieron su momento de fama en agosto de 2015 al revelar la investigación del especialista Morgan Marquis-Boire, quien descubrió que el teléfono del fiscal Alberto Nisman tenía un potente virus espía, similar al implantado en el teléfono del periodista Jorge Lanata.

También hubo un intento de blanquear la imagen de Snowden cuando el CELS trajo a su abogado, Anthony Romero, a dar una charla en Argentina en 2014. En su paso por la Argentina, Romero se reunió con la entonces presidente Cristina Kirchner por espacio de dos horas y media. Nunca se reveló el temario del encuentro, que muchos especularon con un pedido de asilo al ex agente de la CIA. El defensor de Snowden recibe su salario de la Unión Americana para las Libertades Civiles, que al igual que la organización presidida por Verbitsky, es financiado con fondos de la Open Society Foundations.

Pero la jugada más fuerte de Omidyar y de su portal The Intercept, fue la embestida contra el gobierno de Bolsonaro a través del ataque contra su flamante ministro de Justicia brasilero Sergio Moro. Era el mismo fiscal que había comandado la investigación por casos de corrupción conocida como “Lavajato”.

The Intercept publicó un informe firmado por Gleen Greenwald en el que se denunciaba la manipulación de información judicial con el fin de llevar a la cárcel al ex presidente Inacio “Lula” Da Silva. Las conversaciones de Moro con miembros de su equipo y o jueces por medio del programa Whatsapp, fueron obtenidas, según dijo el periodista, por medio de una fuente anónima. Esa respuesta obedecía a las acusaciones que le llegaron de haberlas logrado mediante la intercepción ilegal de celulares.

Y no fue menor la suspicacia al presentarse un pedido para que Moro dimita presentado por el partido de Lula, el Partido de los Trabajadores, por el Partido Comunista y por el Partido Socialismo y Libertad. En éste último, su principal figura es David Miranda, pareja de Greenwald hace quince años y motivo de la decisión de emigrar al Brasil luego de renunciar a The Guardian.

Al igual que en la Argentina con la operación “Puf”, la operación para salvar a Lula en Brasil aparecía como un intento por rescatar a las figuras más fuertes del progresismo acusadas de delitos de corrupción. En ambas, se presentó de manera capciosa la información de manera de inducir una idea contra la justicia que avanzaba contra los líderes de esa izquierda que promovían Soros y Omidyar en sus manifiestos.

Los problemas para Greenwald no tardaron en llegar. El periodista Claudio Dantas publicó en el medio “O Antoagonista” una nota en la que denunció a su colega por manipular la información que había usado para embestir contra Moro. En un artículo publicado el 18 de junio pasadoDantas mostró como The Intercept había alterado el orden de los mensajes de Moro y su equipo con el objetivo de cambiar el sentido de las frases que habían usado. E incluso, como se recortaron conversaciones para hacerlas tener un sentido opuesto al original.

El intento de The Intercept por desacreditar a Moro y favorecer a Lula va camino al fracaso habida cuenta que Moro sigue firme en su ministerio, al igual que el que realizó Verbitsky contra Stornelli por medio de su portal “El cohete a la luna”. En ambos, la omisión de datos clave y la presentación parcializada de la información hizo que sus objetivos políticos se fueran alejando.

Aquellos traspiés no significan necesariamente un golpe a sus finanzas. Verbitsky sigue contando con la financiación generosa de Omidyar a través del CELS y Gleen Greenwald por medio de First Look Media. Y las finanzas de Verbitsky se refuerzan indirectamente por Planet Parenthood, otra de las organizaciones bancadas por el magnate.

El hombre de Ebay se convirtió en el mecenas de grupos que lanzan operaciones políticas de gran peso. Y en todas ellas, se repite un mismo esquema de uso de información reservada, de rescate a figuras progresistas asociadas a delitos de corrupción y con periodistas que militan sus ideas por medio de un periodismo de trinchera.

Y por debajo de ellos nace un nuevo modo de periodismo caracterizado por la obtención de datos reservados por medios no siempre claros. Esa nueva forma de procurarse información es en extremo costosa y requiere de amigos con grandes billeteras para lograr sus propósitos. De este modo los datos se convierten cada vez más en una mercancía valiosa por su capacidad de influir en las agendas políticas. Y con ello llegó el tiempo de los mecenas como Soros y Omidyar que detrás de una aparente filantropía cumplen sus sueños políticos y reciben los dividendos al transformarse en magnates de la información.

Habrá que ver como resultan las operaciones periodístico- políticas que lanzaron en Argentina y Brasil.

La libertad de Lula y la demolición de la causa contra el kirchnerismo parecen estar lejos de lograrse. Mientras tanto es interesante observar la lucha entre los que crean las operaciones y sus adversarios decididos a desmontarlas.

a través de Ignacio Montes de Oca – Periodismo