“En Santa Fe hubo un acuerdo entre Lifschitz y Perotti” |

La precandidata a gobernadora por el peronismo en las PASO santafesinas María Eugenia Bielsa (Encuentro por Santa Fe), se reconoce a si misma como la representante de la gente y no de los aparatos o las corporaciones políticas, denuncia que el mandatario provincial, Miguel Lifschitz y su adversario en la interna, Omar Perotti (Sumar), sellaron una alianza para invisibilizarla; pese a ello, esta arquitecta principista a la que no le gustan las roscas políticas, se muestra convencida que el domingo saldrá victoriosa en la interna abierta, para luego, el 16 de junio próximo, arrebatarle la gobernación al socialismo.

—Usted fue vicegobernadora de Santa Fe ¿Qué diferencias ve entre esa gestión y la del socialismo?
—Un abismo. Entonces veníamos de 2001, había sucedido la inundación enSanta Fe y recibimos la provincia teniendo que resolver el tema de las indemnizaciones y el trabajo con la gente afectada, pero a nivel nacional, había un Gobierno en sintonía con la producción, el empleo y el desarrollo, lo que el actual gobierno no tiene. Por otro lado, la inseguridad se remitía a la trata de personas o al juego, ahora la provincia es un lugar penetrado por el narcotráfico, con altísimos niveles de consumo en todos los estratos sociales y en toda la geografía.

—¿Pudieron identificar el por qué en tan poco tiempo el narcotráfico irrumpió de esa manera?
—Cuando asumió, el socialismo no tenía experiencia en cómo conducir a la policía porque siempre había sido un partido municipal. Después de la segunda gestión de (Hermes) Binner decidieron ir por la presidencia, la gobernación deSanta Fe y la intendencia de Rosario, y me parece que fue ahí cuando se les infiltró el narcotráfico fuertemente, lo que no sé es si eso fue consentido o no. Hay mucho consumo y ni un solo instituto donde uno pueda llevar a un pibe, porque no hay programas de contención. Si hoy no existiera el apoyo de la Iglesia y el trabajo de los merenderos, Rosario y Santa Fe explotan, pero el socialismo no admite el problema. Hay tres muertos por día y uno se levanta todas las mañanas con la crónica roja.

—¿Cómo impactó la crisis económica en la provincia?
—Hay temas como la cultura o el turismo sobre los que el socialismo trabajó muy bien, pero nunca vieron la Santa Fe y la Rosario productiva, entonces cuando al país le va bien, a la provincia también, pero cuando le va mal, nos impacta de lleno. Se han hecho obras más emblemáticas que productivas y el gran Rosario volvió a ser el cordón con mayor desocupación de todo el país con casi un 14 por ciento.

—¿Qué sectores han sido los más golpeados por la crisis?
—La industria y el comercio. Uno encuentra lo mismo que en 2003; cierran fábricas como Grimoldi que no puede competir con la importación, o Verbano, que produce platos de porcelana a razón de 12 mil por día y vende mil, entonces suspende a la gente. Hay muchas pymes que cerraron y no abren más y no hay políticas activas ni del gobierno nacional, ni del provincial, lo que bien podría suceder.

—¿Los índices de pobreza y desocupación son similares a los de Nación?
—En Rosario, los índices de desocupación son más altos y los de pobreza son equivalentes, pero de manera creciente. Ahí, la salud pública que fue muy cuidada durante nuestro gobierno, hoy está colapsada. Hay lugares que se sostienen gracias a los médicos, e igual sucede con la educación, que sigue adelante gracias a los maestros. Todo esto ha generado mucha violencia y estados alterados. Santa Fe es una provincia rica y podría tener políticas para morigerar lo que ocurre a nivel país, sin embargo, volvimos a hablar de cosas que uno creía superadas como la copa de leche. Si las organizaciones de la comunidad y de la Iglesia -católica y otros cultos- no se abocaran a dar de comer, los sábados y domingos los pibes se mueren de hambre.

—¿Cómo es su relación con el gobernador Miguel Lifschitz?
—Por estos días, sucede algo muy grave en Santa Fe, Lifschitz, que es gobernador, candidato a primer diputado provincial y está buscando ser vicepresidente de cualquiera, pretende invisibilizarnos. Acaba de decir que hay dos candidatos con chances de gobernar la provincia, uno es Bonfatti y el otro Perotti ¿Por qué se mete en la PASO del PJ y nos elige candidato? Nos preocupa que Perotti no haya dicho nada, si fuera al revés, yo le hubiera pedido que se ocupe de su interna y de la inseguridad, que es lo que le toca por gobernar. Me parece que hubo un acuerdo entre ambos de expresar estas cosas que nosotros rechazamos.

—¿Cuales son sus propuestas?
—Los tres ejes de nuestro plan tienen que ver con combatir la inseguridad y el narcotráfico, dar prevención y generar políticas de recuperación. En términos de desarrollo y producción, buscaremos bajar los servicios brindando créditos subsidiados y apoyo a las pymes, ayudaremos a la exportación y trabajaremos fuertemente en el valor agregado. El tercer tema, tiene que ver con realizar un trabajo a mediano plazo con la niñez desprotegida, desde que el pibe nace hasta que sale del secundario.

—¿Sería una sorpresa que le ganara a Perotti no teniendo la estructura de su lado?
Para él sí, nosotros estamos bastante confiados porque hemos recorrido la provincia y la gente tiene buenos recuerdos de nuestra gestión. Pero además, siento que somos los candidatos de los ciudadanos y no de los aparatos o las corporaciones.

Secuelas de la decisión del kirchnerismo

La arquitecta Bielsa renunció en su momento a un cargo legislativo “porque era tal el nivel de acuerdos entre el peronismo y el socialismo que era imposible hacer algo, sentía que si me quedaba, o era cómplice de procedimientos con los que no acordaba o me convertía en una denunciadora serial como Carrió”. Ahora, en la interna del peronismo santafesino, pese a que aparecía más cercana al kirchnerismo, Unidad Ciudadana se volcó por Perotti.

—¿Por qué sucedió eso?
—Creo que hubo un acuerdo de dirigentes que no representó a la gente, y si participó Cristina o no, no lo sé. De lo que estoy segura es que tienen que haber participado Omar Perotti y Agustín Rossi. Con Omar tenemos muchas diferencias, porque le votó todas las leyes que mandó Macri al Congreso y apenas llegó al Senado, se fue al bloque de los gobernadores. Con Agustín Rossi tuvimos varias reuniones. Hubiéramos querido no ir a internas, pero el tema era quién conduciría el partido después. Ahora veremos si en las PASO se legitima al aparato, o si la gente apuesta por nuestra postura, más cercana a los ciudadanos.

—¿Cómo explica el PJ y Unidad Ciudadana esta situación? 
—Los pone muy incómodos. En todas las presentaciones Omar dice ‘yo no soy Cristina’ y Rossi responde que ‘no es perotistas’, lo que genera malestar dentro de sectores que los apoyan porque se les hace difícil conciliar esas posiciones.

—¿De que manera seduciría al electorado santafesino?
—Haremos lo que haya que hacer, tenemos determinación, queremos gobernar y no tenemos un plan B. El peronismo en Santa Fe hace mucho que no quiere ser gobierno y por el contrario, nosotros queremos hacernos cargo de la provincia para cambiar e interpretar su matriz productiva, trabajar con la gente e incorporar tecnología. Queremos pensar en el mundo que viene y tratar, fundamentalmente, de lograr un consenso social y político que nos permita una estabilidad en el mediano plazo.

 

a través de “En Santa Fe hubo un acuerdo entre Lifschitz y Perotti” | BAE Negocios

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